Allá por finales del vapuleado 2001, surgiĂł en las radios y canales de mĂşsica un tema que llamo mucho la atenciĂłn , un tema que cargado de efusividad, mucha fuerza y cantado en Japones, con una cierta animaciĂłn y para sorpresa de muchos su cantante era nada mas ni nada menos que Alfredo Casero ( Conocido por su programa humorĂstico, Cha Cha Cha ), la canciĂłn en cuestiĂłn era SHIMA UTA -CanciĂłn de la Isla, para nuestra traducciĂłn.
El tema fue rápidamente aceptado y se mantuvo en varios rankings radiales y de canales musicales por casi seis meses, en parte debido a la proximidad del Mundial 2002 ( Organizado por Japón y Corea) ya que fue propuesto como tema No Oficial e incluido en el cd oficial,de igual manera Alfredo Casero se pudo dar el lujo de cantar este tema junto al autor original ,Kazufumi Miyazawa en el Estadio Nagai, ante más de 40.000 espectadores, en la previa del partido entre Japón y Túnez el 14 de junio de 2002, en el marco de la Copa Mundial de Fútbol de 2002.
Anécdota de como Alfredo Casero supo de la existencia del tema Shima Uta:
"Yo solĂa ir con mi esposa a comer en mi añeja moto Triumph, que dejĂ© a punto con mis propias manos, a un viejo restaurante japonĂ©s ya desaparecido, que se llamaba Wasabi. AllĂ nos hicimos amigos de Gustavo Agarigue, un pibe que mientras preparaba sushi se le daba por pasar discos de Okinawa, el archipiĂ©lago de los nipones sabios", señala.
A lo largo de un relato que no omite detalles de la decoraciĂłn de las paredes ni recuerdos del intenso sabor de la comida oriental, el artista cuenta que en una de aquellas cenas el joven Agarigue le hizo escuchar un CD del grupo japonĂ©s The Boom, grabado a principios de los 90, que tenĂa "una joyita musical extraordinaria y con verdadera magia, superior a toda la que pudo hacer Harry Potter hasta el dĂa de hoy".
Casero acababa de descubrir asà "Shima Uta" ("Canción de la isla"), y la escena del hombre deslumbrado que escuchaba su canción favorita por primera vez al culminar el tema se transformó en la del artista dominado por una única e insólita obsesión. "Me dije: quiero cantarlo y grabarlo, no sé cómo ni cuándo, pero quisiera hacerlo cuanto antes."
Aún hoy en la actualidad se sigue recordando este tema que trae recuerdos y que cada vez que uno aprende sobre su significado aprende un poco más sobre la vida y las experiencias.
-- "Cuando la Flor de Deigo
comienza a florecer,
comienza el vendaval.
Cuando está florecida, llega la tormenta.
Entonces atraviesa la isla una gran tempestad... y mucha tristeza.
Dentro de un cañaveral te encontré.
Y dentro de un cañaveral
nos separamos...
Canción de la isla, súbete al viento junto con los pájaros
y recorre la distancia de los mares para llevar puro este mensaje
y nuestras lágrimas derramadas...
Nuestra pequeña felicidad
de cantarle
a las ondas de la flor de Deigo.
Dentro del cañaveral cantaré
hasta el fin de mi vida.
Pero canto esta canciĂłn para que todos la oigan
y sientan que la guerra
y la tempestad
son unas de las cosas tristes
para los que se quedan en esta isla.
Dios Creador, permite llevar puro este mensaje
alrededor del mundo."
En una entrevista para fRoots en el año 2003, Miyazawa explicĂł que habĂa tenido la idea para la canciĂłn despuĂ©s de hablar con los sobrevivientes de la invasiĂłn estadounidense a Okinawa durante la Segunda Guerra Mundial.
...por primera vez vi un lado más profundo de Okinawa. Vi algunos restos de la guerra, y visité el Museo Himeyuri de la Paz y la Memoria, aprendà acerca de las estudiantes que se quedaron como enfermeras voluntarias cuidado de los soldados heridos.
No habĂa lugares para escapar del ejĂ©rcito de EE.UU. en Okinawa, por lo que tuvieron que esconderse en cuevas subterráneas. A pesar de que se ocultaron del ejĂ©rcito de EE.UU., sabĂan que aun asĂ los buscarĂan, y pensaron que los iban a matar, asĂ que se mantuvieron mudándose de una cueva a otra. Eventualmente murieron en las cuevas. EscuchĂ© esta historia de una mujer que fue una de esas niñas y que sobreviviĂł.
Me quedĂ© pensando lo terrible que serĂa despuĂ©s que me fui del museo. Fuera del museo, mientras me iba, vi cañas de azĂşcar agitándose en el viento y eso me inspirĂł a escribir una canciĂłn. Además sentĂ que querĂa escribir una canciĂłn para dedicar a esa mujer que me contĂł la historia. A pesar de la oscuridad y la tristeza en el museo subterráneo, habĂa un mundo hermoso en el exterior. Este contraste fue chocante e inspirador
Fuente Principal de la nota: https://www.lanacion.com.ar/
https://www.taringa.net/
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